GARA > Idatzia > Iritzia > Azken puntua

Gloria LATASA | gloriameteo@hotmail.com

Lluvia de ranas

 

Un torbellino de viento intenso gira desde el suelo hasta la base de una tormenta. Su movimiento da lugar a una columna o un cono nuboso que parece descolgarse de la parte inferior de una nube, de un cumulonimbo. No es otra cosa que una tromba, a la que se conoce como tromba marina cuando se forma sobre el mar o sobre cualquier otra zona húmeda, y como tornado cuando es intensa y de gran diámetro.

La terrible potencia de una de estas corrientes ascendentes de aire les permite succionar hacia el interior de la formación nubosa, y desplazar a grandes distancias, todo aquello que se puedan encontrar en la superficie: gotas de agua, de polvo, granos de arena, incluso los cuerpos de pequeños seres vivos.

Generalmente, los pequeños animales que son arrastrados pertenecen a una sola especie y son procedentes de un medio acuático. Tarde o temprano, todas estas «partículas» volverán a la tierra. Así que, del mismo modo que puede llover barro, no es imposible que pequeñas ranas, peces, arañas... puedan caer en forma de lluvia. Un fenómeno tan sorprendente de ver como anómalo.

Hoy sabemos cuál es la causa de esta rareza. Sin embargo, en el pasado se recurrió a todo tipo de argumentos para poder explicarlo. Así, hubo quien creyó que lo que caía del cielo eran criaturas generadas de forma espontánea, nacidas de los mismos aguaceros. Que eran castigos de los dioses, que llegaban por tele transportación, o que formaban parte de un depósito celestial que aspiraba y escupía objetos terrestres. Incluso, quien pensó que eran huevos eclosionados en las mismas nubes, a donde habían llegado con la evaporación del agua, y de donde caían al producirse los chubascos.

Imprimatu 
Gehitu artikuloa: Delicious Zabaldu
Igo