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Las milicias y el secesionismo marcan las elecciones pos-Gadafi

Las primeras elecciones en Libia en la era pos-Gadafi se celebran hoy con no pocas dudas sobre la capacidad de las autoridades de Trípoli para garantizar que se puedan desarrollar con seguridad, entre las milicias armadas -que controlan territorio y prisioneros y se niegan a desarmarse- y las fuerzas secesionistas de la Cirenaica que, como boicot a las elecciones, han bloqueado varios puertos y la salida de petróleo, y han atacado varios centros electorales.

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Libia celebra hoy las primeras elecciones tras la caída del régimen de Muamar Gadafi mientras cientos de milicias que combatieron en la revuelta siguen armadas y controlan territorios y prisioneros sin que el Gobierno provisional de Trípoli pueda imponer totalmente su autoridad. Durante una visita a Libia en mayo y junio, Amnistía Internacional afirma haber constatado que las milicias continúan actuando fuera de la ley, se niegan a dejar las armas o a unirse al Ejército y a la Policía. Según esta organización, las milicias arrestan y retienen gente en secreto y estima que unas 4.000 personas permanecen en centros fuera del alcance de las autoridades centrales.

Constata que las torturas se producen en más de una docena de estos centros y que al menos veinte presos han muerto a consecuencia de los tratos recibidos desde agosto de 2011.

Según el subdirector de Oriente Medio y Norte de África de AI, Hassiba Sahraoui, sin medidas inmediatas que detengan los abusos hay un peligro real de que Libia pueda repetir las violaciones de derechos humanos de las últimas cuatro décadas. El informe también critica el escaso número de milicias desmanteladas por el Gobierno -cuatro, «una ínfima parte del número total porque cientos de milicias armadas continúan actuando al margen de la ley y muchas de ellas se niegan a desarmarse y a integrarse en el ejército o la policía»-.

Los enfrentamientos entre las propias milicias armadas aumentan la inseguridad y agudizan las divisiones tribales.

Además, parte de la población vivirá las elecciones desplazada sin poder regresar a sus viviendas, saqueadas o incendiadas por las milicias. El caso más extremo es el de toda la población de la localidad de Tawargha, estimada en 30.000 personas, que sigue teniendo prohibido regresar a su hogar. También los subsaharianos -en especial los migrantes en situación irregular- «siguen sufriendo detenciones arbitrarias, reclusiones indefinidas y palizas» a manos de las milicias, denuncia AI.

Lejos de colaborar a erradicar estos abusos, las autoridades libias minimizan su gravedad y han aprobado una ley que concede inmunidad judicial a los thuwwar (revolucionarios) por los actos militares y civiles cometidos «con el objetivo de procurar el éxito y proteger la revolución del 17 de febrero».

Rebelión federalista en el este

En el este del país, la Cirenaica, donde comenzó la revuelta contra Gadafi, la situación tampoco es tranquila. Los partidarios de un Estado federal reclaman que esta región cuente con 200 escaños en la futura Asamblea y han llamado al boicot a las elecciones, amenazando con sabotear el proceso electoral.

Según la actual legislación, de los 200 asientos 100 están reservados para la región de la Tripolitana (el oeste), 40 para el sur (Sebha) y 60 para la Cirenaica (este) y cuya capital es Bengasi. Prueba de la falta de seguridad fue el cierre el jueves de varios puertos petroleros por parte de grupos armados con estas demandas federalistas, que provocó la interrupción del bombeo de crudo.

«Vamos a cerrar durante 48 horas los puertos petroleros de Sidra, Al Huruch, Ras Lanuf, Brega, Zuitina y Al Hariqa y contamos con una gran fuerza para hacerlo», dijo el coordinador de la acción, Ibrahim Yidran.

Para Yidran el este del país es marginado por las autoridades , por lo que reclama que Trípoli, Bengasi y Sebha, tengan una representación más equitativa en la asamblea. Yidran aseguró que su protesta comenzó de forma pacífica hace dos meses, pero que las autoridades no les han hecho caso. «Las tribus y los ciudadanos del este están juntos y todos estamos en contra de la celebración de unas elecciones en estas condiciones», subrayó.

Una fuente de la oficina de información de la compañía Arabian Gulf confirmó que los puertos de Sidra y Al Huruch, situados en la región de Ras Lanuf, habían sido cerrados y los milicianos se mueven con vehículos blindados y portan metralletas de gran calibre y lanzacohetes.

Un funcionario muerto

El boicot fue más allá y un funcionario de la Comisión Electoral libia murió ayer cuando el helicóptero en el que viajaba con material electoral fue alcanzado por el disparo de un arma ligera al pasar por Hauari, al sur de Bengasi.

Además, el hospital de Bengasi, donde se cree que se almacena material electoral fue objeto de disparos.

El pasado 1 de julio, un grupo de hombres armados saqueó los oficinas de la Comisión electoral en esta ciudad, que fue origen y bastión de la revuelta libia, dando fuego a documentos y destruyendo material informático. El miércoles ardió el principal almacén de material electoral en Ajdabiya, una de las principales ciudades del este libio, y se quemaron todas las urnas, lo que podría obligar a retrasar la apertura de los colegios electorales en esa ciudad. Incendios similares se han reproducido en otras localidades del este.

Para intentar calmar la situación, el CNT anunció el jueves, solo dos días antes de las elecciones, un cambio fundamental en las funciones de la asamblea que será elegida hoy. La elección del comité encargado de redactar la Constitución no le corresponderá a esta asamblea sino a otros representantes elegidos en unas elecciones posteriores.

El Congreso General Nacional, pierde así una de sus principales prerrogativas. Su principal función será finalmente elegir el nuevo gobierno, gestionar un nuevo período de transición y, sobre todo preparar la ley que regirá la elección del comité constituyente.

El CNT decidió la elección de ese «comité constituyente» ajeno a los miembros del Congreso, «por sufragio libre directo, para redactar un proyecto de Constitución», según el texto ofrecido por el portavoz del CNT, Salah Darhoub.

Este comité estará compuesto por 60 miembros, según el modelo de comités de los 60 que redactaron la primera Constitución del país en 1951. Como en la época, se formará por 20 miembros por cada una de las tres regiones: la Tripolitana, la Cirenaica y el Fezzane, en una cesión a las milicias del Este que reclamaban una representación igualitaria.

La decisión de reformar la ley responde a «una demanda de gran parte de la población», explicó Darhoub. Pero según un miembro del CNT, está sobre todo dirigido a calmar a los partidarios del federalismo y evitar su boicot.

Por si fuera poco, otros grupos islamistas de esta región se oponen a la votación, estimando que el Corán debería ser la Constitución del país.

El CNT, optimista

A pesar de todo ello, el CNT afirma que «somos optimistas. Hay problemas aquí y allá, pero no pensamos que vaya a tener incidencia en las elecciones», según Salem Guenen, vicepresidente del este organismo.

Las autoridades han puesto en marcha un plan de seguridad que ha movilizado 40.000 miembros de los servicios de seguridad, apoyados en 13.000 hombres del Ejército, aún en construcción.

Casi 2,7 millones de libios de una población de seis millones, el 60% del cuerpo electoral potencial, se ha inscrito en las listas electorales. Más de 4.000 candidatos individuales o bajo las listas de movimientos políticos han presentado su candidatura. Pero finalmente solo 2.501 independientes y 1.206 de grupos políticos han pasado la criba de la Comisión Electoral.

Se han reservado 120 escaños a los independientes y 80 a los partidos para evitar, según las autoridades, que un partido domine la asamblea.

Pero en realidad, algunos partidos apoyan a candidatos individuales, una vía que podría llevar a los islamistas al poder, como sucedió en Egipto y Túnez. En algunas de las 72 circunscripciones, los electores deben escoger un partido y un candidato individual; en otras, solo elegirán a uno de ellos.

Entre los candidatos, se han presentado 629 mujeres, sobre todo en las listas de partidos porque solamente el 3,4% de las candidaturas individuales corresponde a una mujer.

Los islamistas confían en ganar tras la estela de Túnez y Egipto

Las elecciones legislativas de Libia pueden llevar a los islamistas al poder como ya sucedió en Túnez y Egipto, a pesar de que los liberales confían en su victoria. Con más de cien partidos en liza y sin precedentes de referencia, los pronósticos son difíciles pero tres partidos cuentan con mayores oportunidades: los islamistas del Partido de la Justicia y la Construcción (PJC), brazo de los Hermanos Musulmanes, liderado por el ex preso político Mohamed Sawan; nuevo, pero muy conocido es Belhadj al Watan, o el Partido Patria, dirigido por el ex jefe militar de Trípoli Abdelhakim Belhaj, y los liberales, reunidos en una coalición encabezada por el ex primer ministro del CNT, Mahmud Jibril.

«No tenemos sondeos, así que no tenemos ninguna idea de nuestra fuerza o de nuestra debilidad», declaró a France Press el ex ministro de Finanzas y del Petróleo del CNT, Ali Tarhouni, dirigente del Partido Nacional Centrista, que forma parte de la coalición de Jibril. Por el contrario, Mohamed Sawan afirma que el PJC se encuentra fuerte entre las bases populares. «Pensamos que el Congreso Nacional necesita un bloque sólido, que disponga de apoyo popular por todo Libia», afirma, e insiste en que sin ese apoyo «los tecnócratas (liberales) tendrán grandes dificultades de dirigir el país». el PJC está más dispuesto a aliarse con los partidos «ideológicamente cercanos», para formar un bloque sólido de islamistas, con Al-Watan, o al Frente de Salvación Nacional.

Pese a la dura competencia islamista y los desengaños electorales de sus homólogos tunecinos y egipcios, la coalición de 40 partidos y 200 organizaciones que dirige Jibril cree en sus oportunidades. Cuenta con personalidades como Tarhuni y Jibril, conocidas por su trayectoria durante el conflicto que acabó con Gadafi.

«Nuestro objetivo es obtener la mayoría. Más tarde veremos si necesitamos alianzas» con otros bloques, declaró Faisal al-Krekshi, secretario general de la Alianza de Fuerzas Nacionales, rechazando una eventual bipolarización «ingenua» entre islamistas y liberales. Durante la campaña, islamistas y liberales han utilizado los mismos temas: islam, reconstrucción y modernidad. Pero la ausencia de tradición electoral y las redes tribales marcarán la diferencia. Imed LAMLOUM

Cronología

2011 AGOSTO

Tras siete meses de combate, cae el régimen de Gadafi. Varios países europeos, EEUU, la Liga Áraba, Irak y Marruecos reconocen como único representante del pueblo libio al Consejo Nacional de Transición (CNT), que asegura que el nuevo estado libio será «democrático, constitucional e islámico» y que la sharía será fuente de ley.

2011 SETIEMBRE

París acoge una cumbre internacional para la reconstrucción de Libia con una representación del CNT. El Banco Mundial reconoce al CNT. Tras duros bombardeos de la OTAN, las fuerzas rebeldes entran en Sirte, ciudad natal de Gadafi y uno de los últimos focos de resistencia del régimen. La ONU y la Unión Africana reconocen al CNT.

2011 OCTUBRE

Tras ser capturado y linchado, Gadafi es enterrado en el desierto. Abdelrahim Elkib, jefe del Gobierno de transición.

2011 noviembre

La ONU aprueba la readmisión de Libia en el Consejo de Derechos Humanos. Abdelrahim Elkib anuncia la lista de su Ejecutivo que deberá organizar elecciones democráticas en siete meses.

2012 marzo

Alrededor de 3.000 líderes tribales y políticos anuncian en Bengasi la creación de la «región federal» de la Cirenaica. El presidente del CNT, Mustafa Abduljalil, les advierte de que usará la fuerza para evitar la separación del país.

2012 ABRIL

El Gobierno libio reconoce la dificultad de integrar las milicias en los cuerpos de seguridad. El CNT aprueba leyes relativas a la formación de partidos políticos.

2012 junio

Una abogada australiana, Melinda Taylor, miembro del Tribunal Penal Internacional (TPI) detenida tras visitar a Seif al Islam al Gadafi en prisión, acusada de espionaje. Aplazan al 7 de julio las elecciones al Consejo Nacional General, por «cuestiones técnicas». Arranca la campaña electoral.

2012 julio

Liberados los delegados del TPI. El CNT despoja a la Consejo Nacional General del poder de redactar la nueva constitución para calmar a los federalistas. Elecciones legislativas.

cierre de puertos

Un grupo armado partidario de un estado federal ha forzado el cierre de varios puertos en el este de Libia para reclamar la representación igualitaria en la asamblea, provocando la interrupción de la salida de petróleo.

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