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Imanol Intziarte | Periodista

El eje del mal luce escuadra y cartabůn

De vez en cuando, quienes pretenden estar por encima del bien y del mal descienden de su pedestal, o son descendidos, y se ponen a la altura del resto de los mortales.

Lo políticamente incorrecto es siempre más interesante, revelador y divertido. ¿Cómo olvidar a Mariano Rajoy definiendo con el término «coñazo» el desfile militar del 12 de octubre? Supongo que nunca un presidente español habrá suscitado tan alto grado de consenso.

Algo similar le sucedió hace unos días a Esperanza Aguirre, alias La Lideresa, a quien un micrófono pilló diciendo que «a los arquitectos habría que matarlos». Se da por supuesto que es una expresión coloquial que no debe de ser entendida al pie de la letra. El contexto fue la visita al nuevo Ayuntamiento de Valdemaqueda, un municipio de Madrid. «Me caen mal los arquitectos porque sus crímenes perduran más allá de su propia vida», soltó lapidaria la presidenta de la Comunidad. Busquen el edificio en Google y juzguen, para gustos los colores.

Y que tire la primera piedra quien esté libre de pecado, quien no haya deseado los peores males para ese pintor-albañil-fontanero que nos hizo una chapuza en la cocina de casa, para ese conductor que va pisando huevos y solo acelera cuando tratamos de adelantarle, para esa vecina que mira para otro lado cuando nos cruzamos con ella en el portal, para ese periodista con el que no estamos de acuerdo nunca... e incluso para esa política que lideró campañas contra el IVA y ahora lo aplica sin pestañear.  

Qué carajo, seamos sinceros y reconozcamos que lo de algunos arquitectos, en su afán por ser originales y pasar a la posteridad, es para darles collejas hasta el día del juicio final. Por no hablar de aquellos que olvidan que sus construcciones han de responder a una función social, no solo a la estética. Que un puente debe poder cruzarse sin correr el riesgo de partirse la crisma porque cada vez que llueve se convierte en una pista de hielo. Y de paso no olvidemos que parte de culpa tendrán quienes permiten que eso suceda.

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