En serio
«Y ahora hablo en serio...» Así de retórico se puso Jaime Cantizano cuando comprendió que sus compañeros de plató abusaban de una manera excesiva de una de sus invitadas de pago. Los intereses económicos que tienen todos estos señores y señoras que dirigen agencias de noticias del corazón, que ocupan platós, que tienen amistad y negocios con famosos, hace que en muchas ocasiones se invite a alguien con el único objetivo de lavar la cara a quienes les pagan. Y Ernesto Leyra, por razones que algún día se descubrirán, tiene muchos amigos entre la prensa canalla del salchichón. La intervención de Cantizano fue dura, cortante, seria y oportuna. Estaban, algunos, no todos, machacando a la invitada. Y lo que es costumbre, le hacían una pregunta y no le dejaban contestar, porque no contestaba lo que ellos querían. Es práctica habitual, es la norma, en este subgénero, pero en ocasiones se salen de todos los límites permitidos y estuvo bien el conductor que con una autoridad inusitada puso orden y los demás se asustaron. Bueno, solamente un ratito, porque después tenían preparado otro de sus akelarres morbosos, cretinos e indocumentados. En serio fueron varios reportajes de CQC. Las denuncias del reportero Gonzo le llevaron a un pueblo pasiego en donde no tienen agua potable y el alcalde se comportó de manera autoritaria ante las cámaras, y, de regalo, les puso una demanda. ¿Se puede empurar a alguien por demanda injustificada? Pues, si es así, a este alcalde le deberían dar un pequeño susto porque nadie le amenazó, simplemente se le preguntó. Aunque serio fue también el reportaje desde Chile en donde un reportero chileno, primero se vistió de normal para no llamar la atención y, después, recibió improperios, agresiones e insultos de los fascistas pinochetistas a la puerta del hospital. Fue francamente impresionante, la ligazón con los franquistas españoles, las canciones contra el excelentísimo señor don Baltasar Garzón, y toda la violencia que demostraron esa pandilla de fanáticos. Daban miedo. Y el reportero insistía que era para una cadena española, y eso les excitaba todavía más. Verdaderamente un documento muy serio. -
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