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ENCUESTA

La juventud apuesta por el cambio

Una encuesta de GARA realizada a las organizaciones políticas juveniles del país concluye que la mayoría de éstas aboga por el cambio del marco actual, resumido en el aniversario reciente del Estatuto de Gernika. Los jóvenes del PP rehusaron responder.

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CUESTIONARIO

1 En 1979 se instauró en tres provincias vascas el Estatuto de Gernika que acaba de cumplir 28 años. Tres años después se aprobó el Amejoramiento navarro. ¿Qué valoración hacen de este periodo, qué ha traído a los jóvenes?

2 Muchos agentes, incluidos algunos como ELA, han dado por finiquitado el actual marco, antes incluso de completarse los traspasos de competencias. ¿Cuáles son, a su juicio, los elementos que indican si los estatutos han tocado techo o no?

3 En los últimos años el debate sobre la superación del marco estatutario ha sido una constante. Hace escasos meses, además, se llevó a cabo un proceso de negociación para buscar la resolución del conflicto político y armado. ¿No creen que el eventual cambio de marco debería servir también para traer esa solución?

4 A día de hoy, hay varias propuestas. Por un lado, la propuesta de un marco democrático impulsada por la izquierda abertzale; por otra, la nueva propuesta que ha realizado el lehendakari Ibarretxe y que incluye la consulta. Y, por último, la defensa del actual estatus. ¿Por cuál apuestan y por qué?

5 Ningún ciudadano menor de 50 años votó el diseño de este marco (Estatuto y Amejoramiento). ¿Esto no exige ya volver a someterlo a consulta?

Jonathan MARTÍNEZ Miembro de EB-Gazteak

1 La transición de la dictadura a la democracia permitió poner en marcha un proceso de autogobierno tanto en Euskadi como en Navarra, que debe ser reconocido y valorado en su justo término; ahora bien, es evidente que estuvo condicionado por la presión de los poderes fácticos, que impusieron la Monarquía frente a la República e impidieron el reconocimiento del derecho a decidir, que nos asiste a todos los pueblos. Por ello, transcurridos 28 años, debe abordarse una segunda transición. La realidad socio-política, cultural y económica es hoy muy distinta y, en consecuencia, también ha de serlo el ordenamiento jurídico-político.

2 Habría que partir del hecho real de que el Estatuto de Gernika no sólo no se ha cumplido, sino que ha sido vaciado de contenido a través de la aprobación de la LOAPA y sucesivas Leyes Orgánicas. Nos encontramos, por tanto, ante un caso claro de fraude de ley, que genera una frustración lógica en una ciudadanía, que aspira a profundizar en su capacidad de autogobierno para poder avanzar en políticas de integración, solidaridad, cohesión social, bienestar y desarrollo. Las competencias pendientes son un derecho irrenunciable, pero tanto PSOE como PP se niegan a su traspaso porque recelan del potencial que se deriva de su aplicación real.

3 La resolución del llamado conflicto vasco exige avanzar, por un lado, hacia la paz y, por otro, hacia la normalización política. En el ámbito de la paz, exigimos el respeto a los derechos humanos, el cese de toda expresión de violencia y la apuesta por las vías exclusivamente políticas y democráticas. ETA y el Estado deben habilitar cauces de comunicación para buscar una solución más humana a las personas presas y refugiadas, así como para garantizar un desarme definitivo. A ETA le corresponde delegar todas sus revindicaciones políticas en Batasuna, que tiene que defender su autonomía y su independencia como interlocutor válido. En la normalización política, apostamos por el diálogo democrático, sin exclusiones, que debe culminar con el reconocimiento del derecho a decidir. A partir de este punto, Euskadi será lo que sus ciudadanas y ciudadanos quieran en cada momento.

4 Ezker Batua-Berdeak apuesta por dar la voz a la ciudadanía y que sea ésta quien nos marque el camino a seguir. La sociedad vasca tiene que ser protagonista de su futuro y creemos, además, que es madura, responsable y que sabe muy bien lo que quiere y lo que no. Todos los procesos de paz y normalización política emprendidos hasta la fecha han fracasado porque se han impuesto intereses políticos y partidistas, cuando no electorales. Tengo la convicción de que la sociedad nos puede ayudar a buscar una solución porque defiende el cese de la violencia, porque Euskadi es pacífica, y porque no tiene ningún miedo a que alcance un acuerdo sobre el derecho a decidir.

5 El problema prioritario no es un referéndum sobre Estatuto sí o Estatuto no. El camino es alcanzar un acuerdo entre el Gobiernos vasco y central que nos permita diseñar una hoja de ruta para superar la violencia y para reconocer la legitimidad democrática del derecho a decidir. En pleno siglo XXI no tiene justificación el uso de la lucha armada y tampoco la negativa del PSOE y el PP a respetar la voluntad libremente expresada.

Iñaki OZAMIZ Miembro de la Ejecutiva de EGI

1 El Estatuto de Gernika supuso la apuesta mas lógica y realista en términos de autogobierno que se podía hacer en aquel momento. A las enormes cotas de autogobierno hay que sumarles las potencialidades de su disposición adicional que, en una interpretación flexible del texto, estaría reconociendo el derecho a decidir de los vascos. En cuanto al Amejoramiento de Navarra, nace cojo, debido a que no fue refrendado por la sociedad navarra y fue una salida pactada por los partidos españolistas en su razón de estado.

2 El hecho de que después de 28 años una ley orgánica siga sin cumplirse y haya mas de 30 materias aún por transferir («informe Zubia») es la primera razón y quizás la más significativa. No existen garantías para que sea cumplido. Por otro lado, en el momento de su aprobación el Estado español no pertenecía a la CEE, y por lo tanto la presencia de las instituciones vascas en los órganos de decisión de la Unión Europea no figuran en él. Y por último, y no menos importante, porque el derecho a decidir de los vascos no queda contemplado, ya que la disposición adicional que hace mención a ello depende de la interpretación del Constitucional y, por lo tanto, teniendo en cuenta la configuración del sistema judicial español, al albur de las mayorías parlamentarias en el Congreso de los Diputados.

3 Debe ser la culminación del proceso, pero previamente se deberán solucionar otro tipo de cuestiones, sobre todo las referentes a la situación de violencia que vive el país.

4 Con la propuesta del lehendakari, porque es la única que parte de un mandato expreso de la sociedad vasca a los partidos políticos para que impulsen un proceso de pacificación y normalización política. La defensa del actual estatus está fuera de lugar si tenemos en cuenta que el tiempo ha demostrado que no garantiza el cumplimiento del autogobierno pactado, que no debería depender de la voluntad del Gobierno español de turno. En cuanto a la propuesta de la izquierda abertzale, parte de la imposición de la vasquidad a la sociedad navarra, cuando el sentimiento de pertenencia vasca en este herrialde no es mayoritario.

5 Por supuesto que sí, los marcos jurídicos deberían ser refrendados cada cierto tiempo para que las generaciones venideras se sientan más implicadas con las instituciones democráticas.

Alain ZAMORANO Responsable de Organización Gazte Abertzaleak

1 Muchas veces oímos a nuestros mayores decir que entonces los tiempos eran difíciles y que se consiguió negociar un buen estatuto. No sé si los tiempos que corren ahora son mejores o peores, pero los que antes proponían un marco que integrara a todos los herrialdes y se opusieron al Estatuto de Gernika, ahora piden un marco tan sólo para cuatro de los herrialdes. Y los que estaban por la labor hace 28 años de un marco compartido para la CAPV y Nafarroa -recordemos un mitin político en Iruñea de la oposición parlamentaria de Nafarroa en el que participó Gabriel Urralburu que hizo una defensa del Estatuto Vasco- ahora son partidarios de no modificar el marco actual.

A los jóvenes nos ha traído lo mismo que a las demás personas: Osakidetza, EITB, Ertzaintza... En lo que nos hemos visto especialmente beneficiados es en la euskaldunización, ya que en la CAPV estamos en una situación mejor que en Nafarroa e Iparralde. También la universidad, aunque en este sentido sabemos que nos queda mucho por recorrer. Todo no se consigue teniendo competencias, sino que hay que desarrollar buenas políticas para obtener buenos resultados en la sociedad. El ejemplo lo tenemos en vivienda, donde, aun teniendo competencia, las políticas desarrolladas hasta ahora no han conseguido solucionar el problema que tenemos para poder acceder a una vivienda.

2 Gazte Abertzaleak, como organización juvenil de Eusko Alkartasuna, también ha manifestado en varias ocasiones que el marco actual está obsoleto, inadecuado a las circunstancias actuales. Pero sirve como buena base para lograr cotas mayores.

El actual Estatuto se ha visto degradado por la incursión de leyes de bases estatales que lo invalidan todo. También porque nos encontramos con muchas competencias que no han sido devueltas, exactamente 37, algunas de tan poco calado político como la inspección de trabajo, u otras con tanta trascendencia para el futuro del país como la investigación o la Seguridad Social en su apartado contributivo.

3 Debo decir que el conflicto político es diferente al conflicto armado, y por ello, cada uno tiene su vía de resolución.

El nuevo marco deberá traer una normalización política. Pero si el que ejerce la violencia no está de acuerdo con el nuevo marco... el que debe poner fin a la violencia es quien la ejerce, no puede ser de otra forma.

4 Apostamos por la normalización política y la pacificación. Apoyaremos un nuevo marco que se aproxime a una Euskal Herria libre, con una base de justicia social en la que la calidad de vida sea mejor. La solución tiene que buscar el equilibrio social necesario para evitar fracturas sociales potencialmente generadoras de un nuevo problema de desnormalización.

5 El Estatuto y el Amejoramiento son leyes. Las leyes, como normas que controlan nuestra conducta humana en sociedad, deben estar al servicio de la sociedad. Al igual que la sociedad evoluciona, las leyes lo deben de hacer y deben adaptarse a ella, no pueden convertirse en una limitación para la sociedad.

Ekain RICO Secretario general de JSE-Euskadi

1 Yo hago una valoración positiva. El Estatuto vino de la mano de la democracia a este país y, de hecho, fue la norma que consagró el autogobierno de Euskadi. Por eso me llama tanto la atención que ahora haya gente que se dedique a decir que el Estatuto no ha traído nada bueno a Euskadi, porque eso es claramente mentir. Sin Estatuto, los vascos no tendríamos ni Parlamento Vasco ni lehendakari y, mucho menos, tampoco ten- dríamos competencias sobre políticas que nos afectan en el día a día.

Entiendo que aquí no podemos diferenciar lo que ha traído a los jóvenes o a los no-jóvenes. Simplemente ha sido positivo en su conjunto. Otra cosa sería valorar la gestión de quienes lo han desarrollado.

2 Cuando a mí me preguntan qué es lo que más me gusta de una norma como el Estatuto o la Constitución, siempre digo lo mismo: los artículos que se refieren a su reforma. No por el hecho de que tengan que reformarse porque sí, sino por el simple hecho de que nos demuestran que no son normas inmutables, sino que, por razones suficientes, pueden cambiarse.

Yo creo que no habría ningún problema con reformar el Estatuto; de hecho, quizá si necesite una actualización, tal y como otras comunidades autónomas ya han hecho, pero lo que tengo claro es que esa reforma tiene que resultar del consenso (no ser unilateral) y hacerla conforme a las reglas del juego, que para eso están.

Por eso, cuando alguien da por finiquitado el actual marco, me parece una posición irresponsable, ya que, nos guste o no el marco jurídico actual debe ser la guía para modificar cualquier norma. Lo contrario sería peligrosísimo, porque ¿quién sería el que decida, entonces, cuáles son las normas a aplicar?

3 Yo creo que son vías independientes. La gran mayoría de los vascos condenamos la violencia y desvaloramos profundamente a la banda terrorista ETA. ETA lo único que tiene que hacer es disolverse y dejarnos en paz. Yo no acepto ni una sola tutela de quienes asesinan así que creo que nuestro marco jurídico lo tienen que resolver las fuerzas políticas y nadie más. ¿Acaso alguien vería lógico que un ejército tutelara un proceso democrático? No. Pues mucho menos debe hacerlo una banda terrorista.

4 Como ya he dicho antes, no tendría ningún problema en abordar una reforma estatutaria, con los mínimos de los que antes he hablado. De hecho, creo que una profundización en lo social nos vendría bien.

Sin embargo, también creo que los políticos están para algo y, en principio, ese algo debiera ser solucionar problemas. Por eso creo que ahora se nos está queriendo meter de lleno en un debate irreal, que es el que ha propiciado el señor Ibarretxe con su famosa propuesta. Porque está claro que queda muy bonito eso de decir que hay que consultar a la sociedad y, de hecho, eso creo que a todo el mundo le parece bien pero, claro, habrá que concretar qué se quiere preguntar y, lo que es más importante, no marear a la gente con cosas que al final no van a salir adelante y sólo crean frentismo y frustración. En democracia todo es posible, pero si alguien quiere reformar una norma, debe hacerlo conforme a las reglas del juego.

5 Claramente no, porque por esa misma regla de tres también cabría plantearse que cuando cualquier ciudadano cumpla la mayoría de edad habría que repetir las elecciones para preguntarle si quiere que el Gobierno de turno siga siendo ese go- bierno, ya que él no lo votó.Las constituciones más sólidas del mundo tienen, por ejemplo, cientos de años y ahí están.

Lo verdaderamente importante es que estas normas prevean mecanismos de cambio y el Estatuto lo prevé.

Fabio GONZÁLEZ Responsable de Iratzarri

1 La transición fue un proceso tutelado y de impunidad para el franquismo. En ese contexto, y con una Constitución española sin el apoyo mayoritario en Hegoalde, el Estatuto de Gernika supuso un primer paso, limitado por las circunstancias, en el autogobierno de la CAV. En el caso del Amejoramiento, el déficit democrático añadido de no ser sometido a referéndum invalida su contenido y exige un proceso participativo. Así, durante tres décadas ambos marcos se han mostrado insuficientes en materia de autogobierno, coartando la soberanía que la juventud, y la sociedad en su mayoría, re- clama.

Es un hecho, por otro lado, que la precariedad laboral, la falta de acceso a la vivienda y en general el retroceso en las condiciones de vida de los y las jóvenes dejan de manifiesto que tanto el Estatuto como el Amejoramiento son modelos agotados. Quienes defienden la vigencia de las fórmulas estatutarias clásicas deberían preguntarse si el desapego y la distancia que separan a la juventud de la forma de hacer política en la CAV y Nafarroa no tendrá que ver con éstas. 30 años después, es hora de que la juventud tome la iniciativa política.

2 Que los traspasos de competencias no estén a día de hoy completados muestra el sistemático incumplimiento por parte del Estado español de las normas que él mismo estableció. Ni siquiera la autonomía es posible en un estado visceralmente nacionalista como el español. El resto de los síntomas son consecuencia de esta situación de bloqueo y de veto. La ciudadanía reclama derecho a decidir, y la decisión, sea cual sea, tiene que ser respetada.

3 Cualquier marco futuro deberá ser consecuencia de un diálogo, debate y posterior decisión democrática y participativa, y si esto es así, el conflicto político debería quedar superado. Ocurre, sin embargo, que una de las partes no acepta ni el derecho a decidir, que además mantiene suspendidos los derechos civiles y políticos de una parte de la ciudadanía y que traiciona el mandato de las urnas para desalojar a la extrema derecha del Gobierno, como en el caso de Nafarroa. Con estos antecedentes, cabe preguntarse si esa parte en conflicto está dispuesta a asumir el resultado de un eventual proceso democrático de decisión.

4 Mantener la actual situación es un fraude a la ciudadanía, porque ni siquiera se trata de una autonomía completa. La propuesta del marco democrático de una parte de la izquierda abertzale debe entender y debe defender que los ámbitos de decisión aceptados por la sociedad son la CAV, Nafarroa e Iparralde. Nos oponemos a cualquier decisión al margen de la voluntad mayoritaria de la ciudadanía de cada territorio con la misma intensidad con la que trabajamos para que esa voluntad apueste por una Euskal Herria libre y unida. La territorialidad efectiva y posible tiene que ser concebida de forma diacrónica y no sincrónica. En la propuesta del marco democrático, a su vez, se apuesta por una formulación autonómica que, insistimos, se encuentra superada; no renunciamos a ser el sujeto y no el objeto político.

Al lehendakari, obviamente, le asiste la legitimidad y la responsabilidad como máximo representante de la CAV de proponer la consulta. Pensamos que la ciudadanía de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa tiene derecho a ser preguntada sobre su futuro, y en consecuencia, si la consulta no es un simple fetiche electoral que no se va a llevar a cabo, si realmente sirve para que la sociedad tome la palabra, apoyaremos y defenderemos ese derecho y esa consulta.

5 Obviamente, sí. El hastío y la distancia de la juventud con respecto de las formas arcaicas de hacer y gestionar la política suponen la prueba de que algo falla. Cuando decimos que los y las jóvenes vamos a tomar la iniciativa política, decimos que estamos dispuestos a acabar con la precariedad en nuestras vidas, dispuestos a superar los conflictos de Euskal Herria, dispuestos a aplicar modelos participativos de democracia. Decimos que estamos dispuestos, en definitiva, a decidir. Y vamos a hacerlo.

Itziar PEREZ Representante de Segi

1 Quisiéramos destacar la oportunidad histórica perdida en ese tiempo para solucionar el conflicto que opone al pueblo vasco con el poder español. Se dio continuidad al Estado que garantizaba los privilegios de la oligarquía española en vez de dar la palabra y la decisión al pueblo vasco. Todos los que se habían autodenominado «opositores al franquismo» jugaron a caballo ganador, para garantizarse así un trozo de la tarta y vender al pueblo.

En ese contexto el Partido del Negocio Vasco ve la oportunidad de ser un partido de poder y accede a la partición de Hego Euskal Herria y a negar el derecho a decidir. Nos encontramos con una nueva burguesía que pasa a ser parte del entramado estatal español y capitalista. ¿Qué supone eso para la juventud? La esclavitud «en términos modernos»; por un lado, condenan a las nuevas generaciones al conflicto; y por otro lado, pero al mismo tiempo, mientras unos pocos siguen haciendo negocio, la juventud sufre la precariedad laboral, la negación de derechos fundamentales como la vivienda, o el derecho a estudiar en su lengua materna.

2 Ya les ha costado; era evidente que este ordenamiento jurídico negaba la mayor: el derecho a decidir de este pueblo.

Tras largos años de luchas populares se ha llevado este ordenamiento al borde del abismo; este pueblo ha conseguido poner de relieve la necesidad de la superación del marco actual que supone la jaula de los derechos de este pueblo. Lo triste es que hayan tenido que pasar 30 años de sudor, sangre y lagrimas para poder llegar a este escenario.

Por ejemplo, en el ámbito del euskara. ¿Cuál es la realidad de hoy en día? Que, igual que hace 20 años, los euskaldunes seguimos siendo el 25% de la población, que en todo el país se conculcan los derechos lingüísticos y que cuando dicen que en 50 años se perderán el 90% de las lenguas del mundo, vemos que una puede ser el euskera.

Pero todo esto no es producto de la gracia divina; ¡no! Todo esto es por efecto de la ordenación jurídica que algunos han aprovechado para hacerse con seis casas mientras la mayoría de la juventud debe hipotecar toda su vida para poder conseguir cuatro paredes y un techo.

3 ¡Por supuesto! Lo triste es que algunos sigan empeñados en decir que hay que superar el marco actual, y nieguen la resolución del conflicto en términos democráticos. Aunque viendo lo bien que se han compenetrado el PSOE y el PNV durante el proceso de negociación, y viendo lo que plantea cada uno hoy en día, mucho nos tememos qué es lo que intentan; reformar el actual ordenamiento sin dar salida a o que genera el conflicto: la negación de la palabra al pueblo y la partición territorial.

Si en la base de las propuestas de superación del marco se garantizan los derechos que derivan del reconocimiento como nación del pueblo vasco, partiendo del derecho a decidir y el reconocimiento territorial, la resolución del conflicto está garantizada. Ahora bien, si lo que nos plantean es cambiarlo todo para que todo siga igual, nos tendrán en frente. Y que no nos vengan con mensajes llenos de falsa moralina sobre determinados métodos de lucha. La lucha armada no es el problema. La contradicción no existe entre demócratas y violentos, por mucho que lo repitan; la contradicción es la Constitución y el entramado legal y mediático que han montado para negar el derecho a existir de este pueblo.

Por supuesto, para nosotros el único proyecto que garantiza los derechos de este pueblo es la independencia. ¿Para ellos no? De acuerdo, vamos a crear un escenario donde todos los proyectos políticos sean viables, y una vez ahí, que el pueblo decida. El problema es que les da miedo la decisión del pueblo, por que se les acaba el chollo.

4 No sabríamos valorar la propuesta de Ibarretxe. Parece ser que es una propuesta de consulta, pero el problema radica en la pregunta. ¿Cuál es? ¿Cómo se acuerda la pregunta entre las partes enfrentadas? Esas eran las preguntas claves del proceso de negociación. Y por otro lado, ¿a quién se le va a preguntar?

Si partíamos de que la raíz del conflicto reside en el actual marco, es evidente que la resolución no se puede basar en el actual entramado. ¿Qué necesita este país? Un marco nuevo donde se garantice que cualquier proyecto político pueda llevarse a cabo. ¿Como se consigue eso? Garantizando la territorialidad y el derecho a decidir.

A día de hoy la única propuesta que garantiza el derecho a decidir de todas las gentes del pueblo vasco es la presentada en el Anaitasuna de Iruñea. Luego, que cada uno proponga su proyecto político, pero partamos de una realidad donde todos los proyectos políticos sean viables.

Esa es la única base democrática que podrá abrir un nuevo horizonte lleno de posibilidades para la juventud de este país.

5 De hecho, ni los más ancianos han votado el Amejoramiento navarro. Pero, el problema no es la consulta en sí; el fraude reside en la composición de la pregunta. Acabamos de salir de un proceso de negociación, y ahora viene el Mesías con una propuesta de consulta. ¿Creen de verdad que marginando a las fuerzas independentistas de este pueblo se va superar el conflicto? Sólo el reconocimiento de esta nación solucionará el conflicto.

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