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LAB muestra su rechazo al decreto que da m�s poder a las mutuas

El Gobierno espa�ol prepara un decreto que fortalecer� a las mutuas en su decisi�n de conceder las altas m�dicas de los trabajadores. Desde hace dos d�cadas, se ha legislado en esa direcci�n que, seg�n denuncia LAB, supondr� la privatizaci�n de una parte muy importante de la sanidad p�blica. Advierte, asimismo, de que las mutuas desv�an al sistema p�blico costes que ellas mismas debieran asumir.
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Juanjo BASTERRA |

LAB considera que el nuevo decreto que baraja el Gobierno espa�ol en el que se regulan aspectos de gesti�n y control de los procesos de incapacidad temporal (bajas laborales) durante el primer a�o de su duraci�n es �una vuelta de tuerca privatizadora y centralista que va a suponer una p�rdida de derechos en referencia a la salud de la clase trabajadora�.

A juicio de la central sindical, �van a dotar a esas asociaciones de empresarios, que son las mutuas patronales, vaciando de contenido y competencias a los sistemas p�blicos de salud y sus profesionales, tanto en Osasunbidea como en Osakidetza�. Durante los �ltimos a�os se han ido produciendo cambios normativos a favor de las mutuas que han derivado en un empeoramiento de las condiciones de seguridad y salud de los trabajadores.

LAB se reafirma en �nuestro compromiso en el impulso y la creaci�n de un Marco Vasco de Relaciones Laborales y de Protecci�n Social� con el objetivo de que sea la sociedad vasca �la que decida qu� modelo queremos: uno o p�blico, universal, participativo, libre de mutuas, de atenci�n integral, donde la salud de la clase trabajadora sea un derecho en s� mismo� u otro que �est� condicionado por factores econ�micos, por encima de los criterios de salud de las personas�.

Medidas negativas

Entre las competencias que asumir�n las mutuas privadas y dependientes de los empresarios se encuentran �la obligatoriedad de hacerse reconocimientos en contingencias comunes, que despu�s las mutuas cobrar�n al sistema p�blico, lo que supondr� financiar la sanidad privada con dinero p�blico�. Otra medida regresiva para la central sindical es �la posibilidad de proponer altas m�dicas�. En el decreto se afirma que �si la Atenci�n Primaria del sistema p�blico no contesta en cuatro d�as a la demanda de la mutua �ser� un alta a todos los efectos�. LAB puntualiza que �hoy en d�a cuando pides una cita para tu medico de cabecera en muchas ocasiones te dan la cita con mas de cuatro d�as, por lo que el alta seria autom�tica sin que la inspecci�n m�dica de los departamentos de Sanidad pueda jugar ning�n papel�.

Las mutuas, por otro lado, dispondr�an de �nuestra historia cl�nica de los servicios p�blicos de salud, pero no a la inversa, Osakidetza y Osasunbidea no tienen derecho a conocer nuestra historia cl�nica en la mutua�. El Gobierno espa�ol ceder� a las mutuas la capacidad de decidir, de forma definitiva, si una baja es �de origen com�n o profesional�. Porque, si en primera instancia la mutua niega el origen laboral de una enfermedad �el trabajador solo tiene cuatro d�as para presentar su reclamaci�n ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social, sin m�s informes m�dicos que los propios utilizados por la mutua para negar el origen laboral de la patolog�a o accidente�.

Todo ello elevar� lo que est� sucediendo a una menor escala en la actualidad, es decir, que se producen �altas m�dica por decisiones econ�micas, sanciones por no acudir a una cita aunque se est� impedido para hacerlo, ya que al de dos d�as, se suspender� la prestaci�n econ�mica, aunque esa persona este ingresada en el hospital. Primero suspenden la prestaci�n y luego analizan si fue justificada la incomparecencia�.

As�, este nuevo decreto de Madrid sigue �el rumbo iniciado en la d�cada de los 90� para, �bajo sospechas infundadas de fraude�, entregar �el negocio de la sanidad p�blica a las empresas privadas de la patronal�, concluye la central.

�Sin miedo a equivocarnos, va hacia un modelo centralista�

LAB, en este caso, afirma que �podemos decir sin miedo a equivocarnos que el modelo actual que tenemos y las constantes reformas realizadas, y las que est�n llamando a la puerta, van hacia el camino equivocado, se ahonda en el desmantelamiento del sistema publico, avanzamos hacia un modelo centralista, privado y economicista de la salud, financiado con dinero publico que gestionan mutuas patronales�.

La central describe que el nuevo decreto al que ha tenido acceso �dualiza el sistema: uno de gesti�n privada para trabajadoras y trabajadores en activo y el sistema p�blico descapitalizado m�s cercano a la beneficencia, y en el que se les va a dar todo el poder a esas asociaciones de empresarios que son las mutuas, sin ning�n control, sin perseguir el fraude en el registro de enfermedades profesionales y accidentes de trabajo�.

El sindicato rechaza �la excusa de que es mejor la gesti�n privada que la p�blica�. Afirma que �lo que no dicen es los costes que la sociedad paga por sus altas tempranas, despidos de personas enfermas o secuelas evitables�. Adem�s, la central sindical que lidera Ainhoa Etxaide destaca que �existen estudios donde se determina que existe un subregistro de patolog�as de origen laboral�. En concreto, asegura que alcanza al 64% �especialmente cuando hablamos de enfermedades mentales, respiratorias y, sobre todo, de c�nceres�.

Esta realidad significa que la sanidad p�blica est� asumiendo �un sobrecoste�. Seg�n cita LAB, se calcul� que m�s del 18% del gasto sanitario p�blico debiera de ser asumido por las mutuas. �Osalan calcul� en 106 millones solo en asistencia hospitalaria p�blica. Ser� mucho m�s�. J.B.

sistema p�blico

LAB se reafirma en garantizar �un sistema p�blico universal, participativo y libre de mutuas� que permita �una atenci�n sanitaria integral�, donde �la salud de la clase trabajadora sea un derecho en s� mismo.

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