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Crónica | Arabako mintza eguna

«Kedada orokorra» para charlar en euskara

Visualizar la comunidad euskaldun en Araba. Ése era uno de los objetivos del Arabako Mintza Eguna, que reunió ayer en la capital alavesa a numerosos «mintzalagunak» que durante el año quedan para charlar, ir al cine, cenar o subir al monte, con el euskara como unión.

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Joseba VIVANCO

«Salda eta txorizoa». Ése fue el recibimiento de los mintzalagunak que se acercaron a primera hora de ayer al arranque del Arabako Mintza Eguna, una cita para los cada vez más alaveses que se han animado en los últimos tiempos a formar parte de los programas de mintzapraktika que recorren el herrialde. La cita era en el palacio de Montehermoso, en la almendra gasteiztarra, y la cálida bienvenida fue el contrapunto a una fría mañana, que se completó con una minuciosamente preparada e interesante, según los presentes, visita guiada por la parte vieja de la ciudad. En cinco paradas, cada una de ellas dedicada a una temática, se explicó el ayer, hoy y mañana de una Gasteiz euskaldun.

El historiador Kike Fernández de Pinedo fue el primero en hablar sobre el ayer toponómico vasco de la ciudad, en la ikastola Gasteiz se conoció su trayectoria del modelo A al D con «gente que ha sido importante en ese proceso». Tampoco faltó la parada en el euskaltegi Tinko para versar sobre la euskaldunización de adultos o en el antiguo Bagare para hablar sobre el papel de los movimientos populares en el empuje a la lengua vasca. La última parada fue en la plaza del Matxete, donde entre otros, Iban Zaldua habló sobre la literatura y el euskara.

Sin tiempo para detenerse a disfrutar del acogedor sol que ya bronceaba las plazas y calles más despejadas, los asistentes se unieron a la kalejira que minutos antes habían comenzado a entonar los miembros de Gasteiz Kantu. Pasadas las 12.30, en la estrecha plaza frente al Bodegón Gorbea, en la Herrería, decenas de veteranas voces se arremolinaban y se ponían a las órdenes de Candi Anda para entonar ''Kontrapas'', de Xabier Lete. «¡Hurbilago!», pedía el maestro de ceremonias. `Txalos' y algún «uh,uh,uh» saludaron esa primera canción, a la que siguió una más complicada ``Aberriaren mugak'', de Txomin Artola. Luego llegó la conocida ``Euskal Herrian Euskaraz'' acompañada por todos de un lento movimiento de caderas y de ahí, de la fría plazoleta, hacia el sol del cruce de Dato con Postas. «¡Candi, eguzkitan, eh!», le imploraba alguna. «¡Jende guztia etorri zaigu!», comentaba él animado por la respuesta de la gente a este rebautizado Araba Kantu.

Allí, se les fue uniendo el grupo, más joven, de quienes habían acudido a la visita guiada, y a partir del ``Aita semeak'', las canciones y el recorrido hacia Cuchillería se convirtió en una animada peregrinación que sólo vio calladas las gargantas a la altura de la Casa del Cordón, para unos potes, mientras otros entonaban ``Eperrak''.

«Estamos muy contentos por cómo está saliendo el día y, sobre todo, por cómo está respondiendo la gente en el último año, sobre todo animándose gente cada vez más joven a compartir sus ratos en euskera con otra gente. ¡Que este encuentro no sea el último!», confiaba una de las responsables, Naroa Cuesta. No en vano, un centenar largo de personas se apuntó a la comida posterior.

Ya suman 800 personas

Mintzake, Berbalagun, Solaskide, Barriketan, Mintzalaguna... Cada pueblo, cada zona de Araba le ha dado un nombre, pero todos comparten la iniciativa de juntarse y compartir, estrechar relaciones, con la lengua vasca como punto de encuentro. «El balance es muy positivo», resaltaba Manu Moreno, otro de los responsables. «En este momento hay ya más de 800 personas, de ellas unas 550 en Gasteiz, que son el doble del año anterior, participando en grupos que, cada semana, durante al menos una hora, se reúnen para realizar actividades que ellos deciden, en euskera». Desde potear a una salida montañera.

«El objetivo es seguir extendiendo esta dinámica a otros pueblos, poder ofrecer a más euskaldunes de Araba espacios para vivir en euskera. Es otra muy buena manera de normalizar el uso de nuestra lengua», insistía Manu. Lo de ayer se repetirá, visto el éxito, pero «quizá en verano, que hace menos frío», apuntaba Naroa.

 

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