EIBAR
A Mikel Artetxe le tocó estirar el cuello ayer. Ya nos lo adelantaba el de Larrabetzu en la salida. «Me va a tocar sufrir, incluso cuando estás bien se sufre, y más es una carrera como la Euskal Bizikleta muy disputada y exigente». El vizcaino ha permanecido sin competir prácticamente un año, después de que Euskaltel-Euskadi no le renovara el contrato tras un 2005 en el que un virus le impidió obtener un buen rendimiento deportivo. Tras meses de espera, por fin debutó la pasada semana en la Vuelta a Alentejo de la mano del 3 Molinos Resort.
Artetxe considera que su última carrera de 2005 fue precisamente la Euskal Bizikleta salió en la Vuelta a Asturias pero abandonó en la primera etapa. Un año en el que el vizcaino ha luchado por seguir en activo.
Confiesa que ha pasado por malos momentos «sobre todo, los meses de febrero y marzo cuando había comenzado la competición y veía que no tenía nada seguro».
Ilusión renovada
No le fue fácil encontrar una salida, hasta que tras un encuentro en la Klasika Primavera de Zornotza apalabró su fichaje por el 3 Molinos Resort. «Desde entonces he trabajado con ilusión para volver a recuperar mi mejor nivel». En sus siete años en el Euskaltel-Euskadi logró cinco victorias.
El ex corredor naranja explica su empeño por seguir en el pelotón profesional. «Ante todo, lo que quiero es quedarme tranquilo, saber que el año pasado fue una mala temporada no porque yo hiciera mal las cosas sino porque la salud no me respetó. Todavía creo que me quedan algunos años para demostrar que puedo ser el de antes».