GaraAzkenak - Paperezkoa - English Edition  |  Le Journal
EUS | ES | FR | ENG
 » PAPEREZKOA
  -Aurkibidea
  - EuskalHerria
- Jendartea
- Ekonomia
- Iritzia
- Mundua
- Kultura
- Kirolak
 » AZKENORDUA
 » ENGLISH EDITION
 » DOSIERRAK
 » DOKUMENTUAK
 » IRUDITAN
 » HEMEROTEKA
 » Produktuak
Gara > Idatzia > Jendartea 2006-07-21
Una inspección sin resultados
LA VIDA SIGUE IGUAL (XXIX)

La cama de Simón estaba vacía cuando los seis amigos llegaron al hospital. El paciente que ocupaba la cama contigua se lo explicó.

­Le han bajado un rato para hacerle unas pruebas. No creo que tarde en volver, pero estén tranquilos, se le ve bien. Parece que la tensión le ha dado un susto.

No tuvieron que esperar más de dos o tres minutos hasta que llegó Simón, sentado en una silla de ruedas que empujaba un celador.

­¿Qué haces en silla de ruedas? ¿Te has roto una pierna, o qué?

­Pues no sé, chico. Yo quería ir andando pero no me dejan. Dicen que hasta que no terminen todas las pruebas no puedo hacer ningún esfuerzo...

El celador sonrió al cura:

­No sea gruñón, padre. Mañana por la mañana, después de la visita del doctor se irá usted de vuelta para su parroquia, pero hasta entonces, manda el médico. Aquí no hacemos milagros, pero se arreglan bastantes entuertos.

La conversación entre los siete amigos fue más banal de lo que correspondía a las circunstancias que la motivaban. La presencia de otro paciente y un gesto de Simón pidiendo discreción les impidió tratar el asunto de la ermita. Sólo al final, cuando empezaban a salir de la habitación, Simón asió a Huesitos del brazo y, en voz baja, le preguntó:

­¿Sabes algo de lo que ha pasado en Santa Ana?

­Pues no, con toda esta movida...

­Acércate hasta Landatxo y pregúntale a Miguel. Igual él ha visto o ha oído algo... Mañana me lo cuentas.

­De acuerdo. Estarás puntualmente informado.

De vuelta a Uriondo el ambiente estaba más relajado. Simón, afortunadamente, se encontraba en buen estado y, como había predicho el celador, pronto estaría de regreso a casa. Huesitos puso orden:

­Todavía falta una hora para el poteo y yo tengo que hacer unos recados. ¿Por qué no vais a la sociedad y preparáis algo para cenar?

Todos estuvieron de acuerdo, aunque Sergio hizo una matización:

­Pero hoy no llevo la guitarra. Con el tío Simón en el hospital no tengo ganas de cantar. No me parece correcto.

La cuadrilla se encaminó a Ur Gain mientras Huesitos se acercaba a la inspección municipal donde Sixto se afanaba en ordenar unos impresos que siempre le parecían demasiado complicados de entender:

­¡Joder con la Administración! Parece que lo hacen a propósito y nunca termino de entender qué es lo que quieren que pongamos en cada impreso.

­Eso, Sixto, es la burocracia. Una máquina perfecta para mantener el control de la información y la información, no lo olvides, es el Poder.

­Bueno, no me sueltes tus rollos comunistoides. ¿Qué te trae por aquí? ¿Habéis visto otra luz?

Luis Mari relató al alguacil los últimos pasos dados en compañía de Simón y la propuesta de entrar en la casa esa misma noche.

­Y ¿por qué coño vamos a entrar de noche? Mejor vamos ahora mismo, los dos, sin montar ningún numerito. Miramos cómo está la casa y ya está. Déjate de misterios. Además, si tenemos el permiso de Josefo y sus llaves, no hay por qué esconderse.

A Huesitos la sencillez de la propuesta le convenció. Además, tenía una hora libre hasta las siete.

En Ur Gain la discusión, inevitable, ya había comenzado:

­¿Que quién va a cocinar? Pues Gotzon, que para eso es un cocinillas...

­El halago ha estado bien, pero algún día tendré que pasar el relevo a algún otro, ¿no os parece?

­Venga, no protestes que, en el fondo, te encanta. ¿Qué vas a poner?

­¿Qué os parece unas sopas de ajo con huevos escalfados? Bueno, bonito y barato.

­Perfecto. Hala, Sergio, acompáñame hasta la tienda. ¿Qué hay que comprar?

­Pues qué va a ser, chica: Pan, ajo, huevos y unas tajadas de jamón.

Miren y el argentinito salieron de la sociedad mientras Mila y Xuxú ponían la mesa y Gotzon ordenaba las cazuelas, hervía el agua y preparaba toda la indumentaria del cocinero. En el camino hacia la tienda Miren volvió a la carga:

­Mañana Xuxú tiene que ir a Donostia a arreglar un asunto del trabajo...

­Pero, ¿no está de vacaciones?

­Sí, pero le han llamado por un tema urgente que tiene que solucionar en la Seguridad Social. No volverá hasta la tarde. Podrías venir a casa a comer...

­Pero, Miren. Ya hablamos de eso. Es una locura.

­¿Locura? ¿Comer es una locura? Además, no te preocupes, no se lo diremos a los demás. Cuando todo el mundo vaya a casa, vienes por Atzealde. No te verá nadie. Bueno, ten cuidado con Juanjosito. Ese es como una portera y lo ve todo desde el kiosco, pero a esa hora no creo que esté.

Sixto y Huesitos se dirigieron con paso decidido a la casa de Josefo. La puerta estaba cerrada y nada hacía pensar que hubiera alguien dentro. Abrieron con las llaves que les había facilitado el propio Josefo y se dirigieron al cuadro eléctrico para encender el conmutador general.

La casa estaba en perfecto orden. Nada parecía fuera de su lugar habitual y ni un solo detalle permitía sospechar nada extraño.

­La luz, dijo Xuxú, estaba en el desván.

Tampoco allí encontraron nada raro. Podría decirse, incluso, que todo estaba demasiado ordenado para tratarse de un desván: Dos grandes baules con ropa antigua y libros, una bicicleta vieja, la escopeta de caza, una motosierra, varios botes de pintura y dos cajas con herramientas, brochas y otros instrumentos.

­Pues algo buscaba aquí ese muchacho.

­Buscaba o guardaba. No sabemos qué pretendía.

­Pues aquí no parece que haya nada raro. Las cosas de Josefo y poco más.

­Entonces, falsa alarma. De todas formas avisaré a Juanjosito para que siga vigilante.

­Tampoco os pongáis ahora a jugar a polis. Esa investigación la lleva la Ertzaintza.

­Pues ya vemos los resultados...

(CONTINUARA)


 
Inprimatu
...Albiste gehiago
Euskal Herria
Barrena reclama a la derecha que «rompa con el fascismo» para que el proceso avance
Kirolak
Superman Landis firma una gesta y da la vuelta al Tour
Ekonomia
Muere un trabajador de Egoin tras permanecer nueve días en coma
Kirolak
La primera jornada repite otro Athletic-Real en Bilbo
Euskal Herria
EEUU desbarata en la ONU una petición de alto el fuego en Líbano
  CopyrightGara | Kontaktua | Norgara | Publizitatea |  rss